domingo, mayo 29, 2011

PUBLICACIONES DE PERIÓDICO

Eliminar formato de la selección Estas penúltimas publicaciones solo quedan como reseña de lo que se hizo en un tiempo atrás, cuando algunos chicos que bordean los treinta años y que siguen el arte de la ilustración, no habían nacido y otros estaban muy pequeños aún.
desde luego, aunque la frase dice: "recordar es volver a vivir"; otra frase dice: "que de los recuerdos no se vive".
Nos damos cuenta que cada acontecimiento pasado se enlaza con lo que alguien dijo: "es una fotografía" de la época en que se vivió. Asi es que lo que exponemos es tan solo una remembranza, un hurgar en el pasado.
A veces es bueno retroceder e ir al pasado, aunque sea mentalmente u observando publicaciones pasadas. Como sucede con aquel chofer que maneja su vehículo que para lograr rebazar al carro que tiene por delante; antes tiene que mirar por el espejo retrovisor, para darse cuenta que no hay otro vehículo que venga detras suyo e ir por el carril izquierdo y pasar adelante.
Lo que intento decirles se refleja en lo siguiente: "hay que ver el pasado, para corregir el presente y mejorar en el futuro".
Como ven estos dibujos que hoy les muestro, han sido superados en calidad por chicos de la actualidad. Ahora ellos pueden comparar sus dibujos con estos y corregir los errores que pudieran haber encontrado. La idea se presenta en el siguiente slogan: "Si quieres mejorar, ponte a trabajar", y lo bueno está en las nuevas herramientas y manuales didacticos que ayudan a conseguir un mejor desarrollo de nuestros trabajos.
Bien muchachos, hasta la próxima ocasión.


























lunes, enero 11, 2010

Cosas de periódico












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Espero que estas remembranzas les hagan recordar un pasado feliz o quizás infeliz, de acuerdo del ángulo que se tome. Lo cierto es que simplemente se vivió una etapa que al parecer no se volverá a repetir. para los amantes de las ilustraciones tal vez sea un momento de nostalgia; para los lectores quizá un recuerdo en la historia. Como sea, ahí les dejo estas imágenes. disculpen las páginas añejas.

lunes, setiembre 21, 2009

El lápiz en la historieta





Estimados lectores, hice algunas páginas de historieta a lápiz que se me ocurrió en un momento de ocio (aunque eso del ocio no cabe en un dibujante ya que una buena parte de su tiempo en el arte, está moviendo el lápiz haciendo trazos y trazos, dando vida a algo que de inmediato se imagina). Comparto estas páginas con ustedes. Desde luego, ya trazado y pintado la cosa cambia. Sin embargo; creo yo, que en el trazado a lápiz se encuentra el principio de la gran hazaña que resultará en una página acabada que el lector verá y leerá definitivamente sin percatarse de cómo se inició aquel arte final. En una ocasión que trabajaba para la editorial Corefo, el profesor encargado de darme el texto que debía dibujar; se sorprendió al notar la diferencia que había entre mis bocetos a lápiz y el trazado entintado -¡claro!, no que el trazo estaba mal- lo que ocurre es que él vió a su entender, la riqueza artística que existe en el trabajo a lápiz, cosa que en el entintado se muestra algo más frio, mecánico, por el cuidado que merece el dibujo al hacer las lineas; y no le falta razón, y no es porque me sienta engalanado por mi trazo a lápiz, sino porque es así de real, "en el lápiz está la vida de una ilustración que lo sostendrá definitivamente, como el buen encofrado con fierros va haciendo firmes las columnas y dinteles que finalmente darán la fortaleza a un edificio, sosteniendolo erguido ante toda suerte de tempestades. El dibujo a lápiz encierra toda la magia que dará vida a una ilustración. Las ideas que dan paso al boceto mediante trazos que se mueven de aquí para allá y de todos los ángulos creando formas circulares, cuadradas, triangulares, y de toda figura geométrica que se nos ocurra para plasmar las ideas en figuras que iran apareciendo de a poco en el plano blanco e intachable del papel, tomando en cuenta la composición, la perspectiva, el ángulo, los planos... Cuando ya tenemos los elementos bocetados, viene el momento de aplicar las luces y las sombras, acompañadas de los medios tonos que servirán de guía para el entintado. Qué regocijante es dibujar a lápiz; y sin embargo, los tiempos han cambiado y ahora todo aquello que se hacía en el papel, ahora ha sido sustituido por el lápiz óptico sobre una pizarra electrónica. Vaya que sí han cambiado los tiempos y no nos queda otra cosa que integrarnos a los avances de la ciencia tecnológica para no ser un ignorante... -en el buen sentido de la palabra, claro está- no faltaba más. Habrá aquellos que todavía añoramos sentir el grafito sobre el papel, el sonido del trazo, o una punta del lápiz o minas que se nos rompe...no importa cuanto cambie el mundo, lo que nunca cambiará serán las emociones, las espectativas, las deslumbranzas de ver y leer historietas de calidad. Chau, disfrútenlo.

miércoles, diciembre 31, 2008

Historias de un colegial




Seguramente, la etapa escolar ha sido unos de los momentos que más nos ha gustado vivir y existen muchas historias que podemos rescatar de ella. Y estas vivencias se pueden relacionar con las tareas, con el deporte, con el recreo, con los profesores, con los compañeros, con las "escapadas" del colegio, con las chicas, con la familia, con los nuevos amigos, con las ceremonias escolares, con las alegrias y tristezas, con nuestros gustos y disgustos, con nuestras creencias e ignorancias en fin con los momentos gloriosos y los fracasos; me faltarian tiempo y energía para seguir la lista que sería interminable .


Por los años sesenta, mi familia se había trasladado a San martín de Porres -donde actualmente radicamos-, llevado por el espíritu de libertad, ya que el espacio donde vivíamos era reducido y el ambiente de los alrededores no era el adecuado. Nos instalamos, en un lugar donde los pobladores buscaban con ansias un terreno donde vivir, donde no solamente edificar sus casas; sino también fundar una esperanza. Por la mañana, una gran polvareda se levantó alrededor de nuestra casa y recien nos dimos cuenta el alboroto cuando los vecinos caminaban de un lugar a otro con sus cintas métricas midiendo los terrenos y marcándolos con tiza cada lote. La medida que nos tocó era de 250 mts. de fondo por 10 mts. de ancho. Sentimos una gran emoción de poder contar con el terreno propio y fue cuando nuestra alegría se desbordó en llanto, por lo que significaba aquella ocasión que sería desde luego memorable. La algarrabía también tocó los corazones de todas las persona que al igual que nosotros, recibían un lote. Desde aquel momento la tranquilidad de aquel sector denominado Nicolás de Piérola se transformó, dejando de ser una pampa solitaria para convertirse en una nueva población bulliciosa de Lima, por las jaranas vecinales que a partir de entonces se darían.


La primera avenida principal para nosotros fue la Avenida Perú. Esta avenida tiene tantos recuerdos y muchos de ellos son memorables. Por ejemplo, les digo que por ahí transitaron los astronautas que fueron y vinieron de la luna cuando visitaron a nuestro país y también dieron paseos alrededor del mundo llevando sus experiencias gloriosas de haber estado en el espacio. Al menos eso fue lo que me comentaron.


Nuestra avenida Perú, por aquellos días, era solo un camino de pedregal que serpenteaba abriendose paso entre las casas. Por ahí transitaba toda clase de movilidad que tuviera llantas de caucho, claro está, lo hacían con hidalguía en un terreno agreste y duro. Desde casa se observaba a lo lejos, levantandose imponente el cerro "La Milla"; que hasta ese momento todavía se miraba desde la calle de mi casa. Hasta hace varios años, el cerro todavía se dejaba observar desde nuestro tercer piso, pero que luego se hizo difícil porque los vecinos de a lado edificaron sus casas hasta levantarlo en un quinto piso. Actualmente, nos contentamos divisandolo desde el muro que se levanta en la ribera del rio Rímac o acercándonos a él, para ello solo nos cuesta transitar unas quince cuadras para toparnos cara a cara con este majestuoso cerro. A la distancia del tiempo, ahora lo vemos coronado con variedades de antenas parabólicas de emisoras conocidas de la ciudad. Tengo que decirles que estando en la primaria -a propósito mi colegio se llamaba "Barboncito" alistado con el número 4580-, donde el Director fue Don Honorio Delgado y mi profesor fue el profesor "juanito" que le decíamos de cariño pero, que su verdadero nombre era Juan Grados Bernabel, él me enseño a partir del segundo grado hasta el quinto ya que en mi tiempo no había el sexto; enseñaban además mi profesora Carmen Poppen de Kun, que sólo me enseñó el primer grado con el libro "Coquito"y en transición me hubo enseñado el profesor Solano, dándonos él unas prácticas para leer bien hasta más no poder con el libro de lectura "Emilio y Raquél", y estaban también en ese staf : El profesor Chiri, que estuvo de novio con la profesora Lea hasta que después se casaron, la profesora Clarisa que con su minifalda atraía a todos los incautos, El profesor Humberto Barrantes que marcaba la diferencia en el colegio por su mal genio pues decía "la letra entra con sangre" y se le veía corretear por todo el patio con correa en mano tras un alumno indisciplinado , el profesor Valenzuela que ra tan larguirucho que podía decirse que llagaba hasta el techo, el profesor Argumet un viejito él- sí, tengo que decirles que algunas veces cuando llegaba tarde al colegio y no me dejaban entrar, no me quedaba otra salida que irme con mis amigos a pasear; porque llegar a casa y aguantar la llamada de atención de mamá, era peor que haberle dicho desde casa que no quería ir a estudiar porque estaba cansado o algo por estilo. La solución era caminar hasta nuestro cerro que estaba a unas diez cuadras. Aquella vez que lo hicimos, trepamos corriendo las faldas del cerro hasta alcanzar la cima y desde ahí dominábamos el mundo con nuestra mirada. Todo se veía, no ven que por aquel tiempo todo se podía ver desde casa mientras estaba en primer piso y las otras también pero, ahora desde aquella altura del cerro nada impedía observar la distancia libre de obstáculos. El mar se veía como un gran espejo reflejando la luz solar empañando cual gasa fina nuestra visión. Al cruzar por aquellos parajes, desconocidos para nosotros quienes solo íbamos de la casa al colegio y del colegio a la casa religiosamente todos los dias excepto el domingo, porque también estudiábamos los sábados, nos dábamos cuenta de lo grande que era la ciudad. A lo lejos, apenas se veía una carretera y era totalmente diferente a la nuestra pues era maravillosa, tenía pista con asfalto, las casas eran bonitas, bien pintadas, tranquilas; era otro mundo. Con el tiempo supimos que era la Avenida Tomás Valle, aquella que se comunica con el aeropuerto.

Recuerdo que esa vez de la caminata al cerro estaba acompañado de cuatro compañeros y uno de ellos era el líder, además era el "bacancito" de la clase, el vivo, el peleandero, el que hacía de las suyas, "el que defendía la cuadra" por así decirlo. Al bajar hasta ese lugar extasiado por su modernidad, abajo nos esperaban cual emboscada del del Viejo Oeste cuando la caballería es sitiada por los apaches, pieles rojas, siux, navajos, etc. así sentimos la presencia de otros jovenzuelos un poco mayor que nosotros esperandonos sorpresivamente. Uno de ellos dijo dirigiendose a nuestro "matoncito":

_"Oye tú, ven pacá" haber voltéate los bolsillos y saca todo lo que tienes ahí-

Inmediatamente lo molieron a golpes hasat hacerlo sangrar. Todos nos quedamos impávidos sin saber que hacer. Hicieron lo propio con el resto de nosotros excepto los golpes. Pasamos exactamente una hora a su merced, secuestrados y sin que nadie advirtiera nuestra desgracia. Felizmente, todo no pasó de un gran susto, pues despues que nos robaron nuestro míseros sencillos y algunas baratijas, nos soltaron. Regresamos con el susto entre los dientes, sin hablar nada en el camino. Cabizbajos, maltratados, robados, golpeados y humillados, volvimos a casa como quien llegaba del colegio. Nuestros padres jamás se enteraron del asunto. No se si mis amigos luego del incidente lo comentaron a sus padres. Lo cierto es que desde aquella vez algunas cosas cambiaron en nosotros: no faltar al colegio, no llegar tarde y no deasprovechar el tiempo inutilmente.